El Arco de San Miguel de Mazarreros es un vestigio arquitectónico de la antigua iglesia románica del ya desaparecido pueblo de San Miguel de Mazarreros, ofreciendo un testimonio de la historia medieval de la región.
La iglesia de San Miguel de Mazarreros fue construida en el siglo XII, pero el pueblo fue abandonado a finales del siglo XV, siendo anexionado por Sasamón. Con el paso del tiempo, la iglesia decayó hasta que solo quedo en pie su portada principal, el actual Arco de San Miguel de Mazarreros, el cual se mantiene como símbolo de la herencia cultural de la zona.
El arco destaca por su estructura abocinada en sillería. Consta de 7 arquivoltas que descansan sobre capiteles decorados. La majestuosidad del arco es evidente, ofreciendo una ventana al pasado arquitectónico de la región.