La Iglesia de Santa María la Real se erige en el corazón de Sasamón como un testimonio monumental de la arquitectura gótica castellana. Siendo el 3º templo más grande de la provincia, esta iglesia refleja la historia y evolución artística de la región.

Los orígenes del templo se remontan al siglo XII, cuando Alfonso VII dona a la población de Sasamón los tributos necesarios para construir esta iglesia. A mediados del siglo XIII, la primitiva iglesia fue reemplazada por la actual estructura gótica, influenciada por la Catedral de Burgos. A lo largo de los siglos, el templo ha experimentado ampliaciones y reformas, incluyendo el claustro del siglo XV de Juan de Colonia, y la adición de la nave sur y portada de San Miguel en el siglo XVI.

La iglesia presenta una planta de cruz latina con una amplia nave central. Destaca su cabecera con 5 capillas absidiales y un crucero de brazos largos de influencia cisterciense. La portada del crucero sur es una replica de la Puerta del Sarmental de la Catedral de Burgos. En su tímpano, se representa a Cristo en Majestad rodeado de los evangelistas, mientras que el dintel muestra a los apóstoles bajo arcos. El parteluz esta adornado con una escultura de la Virgen con el niño Jesús. Otra entrada destacada es la portada de San Miguel, de Simón de Colonia. En su interior, la iglesia alberga una rica colección de arte sacro. Sobresale la pila bautismal renacentista, con relieves evangélicos, y un púlpito de piedra, atribuidas ambas obras a la familia Colonia. Entre los retablos destaca el de los Santos Juanes, con una imagen gótica de Santa María la Real del siglo XV. La capilla de Santiago contiene un retablo plateresco de principios del siglo XVI, posiblemente de Felipe de Vigarny, La sacristía, del siglo XVI, presenta una bóveda estrellada y una cajonería del siglo XVIII decorada con escenas de la vida de la Virgen.