Escenas de la Guerra de la Independencia Juan Díaz Porlier, “El Marquesito”, en Sasamón en 1812
Isaac Rilova Pérez
Doctor en Geografía e Historia. UNED
El 4 de mayo de 1812 hacía acto de presencia en Sasamón el guerrillero y brigadier Juan Díaz Porlier con algunas compañías escogidas de los Regimientos de Laredo y Primero Cántabro para, en cumplimiento de las órdenes recibidas del General Gabriel Mendizábal desde su Cuartel General de Villadiego, “reconocer el fuerte que tienen los enemigos en Sasamón y de embestirle, si convenía”1.

Dragones franceses iniciando una carga. Dibujo de Jack Girbal
Pues bien, este hecho que a primera vista puede considerarse irrelevante hay que encuadrarlo en un contexto más amplio como es el desarrollo de la Guerra de la Independencia en nuestra comarca, y más en concreto en el capítulo de acciones bélicas que lograron, el 21 de julio de ese mismo año, la desarticulación definitiva de las fuerzas francesas de ocupación que, desde Sasamón, controlaban buena parte del Oeste burgalés.
Numerosos habían sido los intentos de tomar el pueblo y especialmente la parte más alta del mismo, fortificada por los franceses en torno a la iglesia, donde permanecían alojados. Su guarnición había rechazado reiteradamente a las partidas de guerrilleros como Pinto, Campillo, Salazar, Padilla y Longa, y nos queda constancia de ataques a Sasamón el 20 de abril de 1811; el incendio general del pueblo a cargo de la guerrilla del 12 de abril de 1812, en que prendieron fuego a la mayoría de las casas del pueblo; el del día 4 de mayo, de Juan Díaz Porlier, en nombre del general Gabriel de Mendizábal, y el último y definitivo, a cargo del guerrillero Santos Padilla, del 21 de julio de 1812 2.
Pero, ¿quién era Juan Díaz Porlier?
Juan Díaz Porlier era un joven y, sin embargo, experimentado militar de tan sólo 24 años en esa fecha del 4 de mayo. Había nacido en Cartagena de Indias en 1788 y por su presunta filiación con el Marqués de la Romana fue apodado “El Marquesito”.
Con 17 años ya había participado en la batalla de Trafalgar, y más tarde sería Capitán en el Regimiento de Infantería de Mallorca. Cuando en mayo de 1808 le hallamos formando parte de las tropas del Ejército de Extremadura que se dirigen al Norte peninsular, Porlier ya está habilitado como Teniente Coronel de Granaderos. Participa en la desastrosa batalla de Gamonal del 10 de noviembre de ese año, y desde ese momento se lanza a la guerrilla, alcanzando el grado de brigadier y el mando de la División cántabra.

Ruinas de la iglesia de Sasamón en 1902 (AMB, F C- 0536)
Casado con Josefa Queipo de Llano, hermana del Conde de Toreno, en agosto de 1813 fue ascendido a Mariscal de Campo y nombrado Capitán General de La Coruña. De ideas profundamente liberales, dirigió un pronunciamiento pretendiendo restaurar la Constitución de 1812, pero fracasado en su intento fue condenado a morir en la horca. El 3 de octubre de 1815, Porlier moría en el patíbulo, en La Coruña, acusado de haberse pronunciado contra Fernando VII. Tenía tan sólo 27 años.
Por lo que se refiere a la acción de Porlier contra Sasamón, hay que tener en cuenta que se trata de una operación incompleta por cuanto no se logró el desalojo total del enemigo de la localidad.
Según informa Porlier a su superior Mendizábal, los franceses habían extendido sus medios de defensa a la plaza, formando un apretado cinturón de seguridad en torno a la iglesia. Ciertamente, después del incendio general del pueblo de 12 de abril, la guarnición francesa y los afrancesados, encabezados por el párroco Miguel López Calvo, “se atrincheraron en lo más alto del pueblo, en la iglesia y alrededores, para lo cual demolieron muchas casas de piedra”3.
Por ello la primera labor a desarrollar consistiría en desalojar a los enemigos de la plaza y alrededores y tomar, después, si fuera posible, la iglesia. Y en tanto llegaban todas las fuerzas disponibles, Porlier atacó al pueblo con las compañías de Granaderos y Cazadores de Laredo y del Primero [Regimiento] Cántabro.

Los enemigos –manifiesta en su escrito- se defendieron en la plaza con tesón, pero al fin se les obligó a abandonarla y se retiraron a la iglesia “que es un edificio aislado y fuerte, por su consistencia y localización [en lo más alto del pueblo]”.
Porlier empleó todo el día en atacar la iglesia, pero sus esfuerzos resultaron insuficientes por el calibre de la artillería empleada. No obstante se quemaron las casas de la plaza y de las inmediaciones de la iglesia, con el resultado de dos muertos y seis heridos por la parte española. En la operación destacaron los Capitanes Joaquín Ortíz y Joaquín Barrio; el Coronel del Regimiento de Laredo, Carlos Raño, responsable de la artillería y el Capitán Leoncio Bárcena, quien tuvo el encargo de quemar las casas más inmediatas a la iglesia. Toda la operación, además, fue apoyada y favorecida por Matías Narros, que mandaba el Batallón de Tiradores de Castilla.
De la orden dada en el sentido de quemar a los enemigos las casas de la plaza y de los alrededores de la iglesia, Porlier deduce en su escrito una conclusión justificadora de la operación, pero también ejemplarizante: “[que] por este medio creo que abandonarán su fuerte y al mismo tiempo tendrán los pueblos a la vista un ejemplo terrible, pero necesario, contra los que, como Sasamón, defienden al partido de los franceses”.
Hubo de esperarse, sin embargo, algo más de dos meses, para que la guarnición francesa, hostigada vigorosamente por la guerrilla de Padilla, abandonara Sasamón el 21 de julio de 1812 en dirección a Burgos, con el cura afrancesado a la cabeza.
El resultado de la entrada de los guerrilleros en la localidad es de todos conocido.
Fue, sin lugar a dudas, el más nefasto que le pudo ocurrir a Sasamón en toda su historia: muertes, desolación, saqueo e incendio de su magnífico templo, además del expolio realizado por los franceses en su retirada, huellas todas del “desastre” que todavía son visibles después de casi dos siglos.
Fuente:
- Archivo Histórico Nacional (AHN.), Diversos. Colecciones, 144/35.
Bibliografía sumaria:
- BARTHÈLEMY, R.G.: “El Marquesito” Juan Díaz Porlier: General de los ejércitos nacionales (1788-1815), Santiago de Compostela, Universidad, 1995.
- CARBALLAL LUGRÍS, J.: Porlier, el vuelo libre de la espada, La Coruña, Diputación Provincial, 1993.
- - Idem: Porlier, La Coruña, Ayuntamiento, 1997.
- LOMBARDERO, G.: El Marquesito, Juan Díaz Porlier, Edit. KrK, 2003.
- RILOVA PÉREZ, I. / SIMÓN REY, J.: Sasamón, historia y guía artística, Burgos, Dossoles, 2005.
APÉNDICE DOCUMENTAL (AHN.), Diversos. Colecciones, 144/35. Informe de Juan Díaz Porlier al General Mendizábal.

Transcripción del Documento:
Excmo. Sr.:
Al amanecer de ayer me puse en marcha con las Compañías escogidas de los Regimientos de Laredo y 1º Cántabro para ejecutar la orden que me dio V.E. de reconocer el fuerte que tienen los enemigos en Sasamón, y de embestirle si convenía.
Estos han extendido sus medios de defensa a la plaza, desde la que sostienen la villa, y fue forzoso desalojarles de aquella para ocupar el pueblo y colocar los cañones de a tres contra el fuerte.
Se verificó uno y otro, [y] mientras llegaban todas las tropas y se situaban como era preciso para asegurar la operación, ataqué al pueblo con las Compañías de Granaderos y Cazadores de Laredo y el 1º Cántabro.
Los enemigos se defendieron en la plaza con tesón, pero al fin se les obligó a abandonarla y se retiraron a la iglesia, que es un edificio aislado y fuerte por su consistencia y por su localidad4.
Todo el día empleé en hacer tentativas contra ella [y] hasta que me aseguré que serían inútiles mis esfuerzos porque era insuficiente el calibre de la artillería.
Se les quemaron a los enemigos las casas de la plaza y [de] las inmediaciones de la iglesia y por este medio creo abandonarán su fuerte y al mismo tiempo tendrán los pueblos a la vista un ejemplo terrible, pero necesario, contra los que, como Sasamón, defienden al partido de los franceses.
Nuestra pérdida consistió en dos muertos y seis heridos y entre estos se encuentran los capitanes don Joaquín de Ortiz y don Joaquín Barrio. El primero se distinguió mucho, como lo ha hecho en otras ocasiones, y se distinguieron igualmente el Coronel del Regimiento de Laredo don Carlos Raño, que colocó por la tarde la artillería, y el Capitán don Leoncio de Barcena, que tuvo el encargo de quemar las casas más inmediatas a la iglesia. El Batallón de Tiradores de Castilla, mandada por don Matías Narros, asistió y favoreció esta operación.
Dios guarde a V.E. muchos años. Cuartel General de Villadiego, 5 de mayo de 1812.
Juan Díaz Porlier
Excmo. Sr. D. Gabriel de Mendizábal.
1 AHN., Diversos. Colecciones, 144/35.
2 RILOVA PÉREZ, I. / SIMÓN REY, J.: Sasamón, historia y guía artística, Burgos, Dossoles, 2005, pp. 218 y ss.
3 RILOVA PÉREZ, I. / SIMÓN REY, J.: Op. cit., p. 233.
4 Localización.
Numerosos habían sido los intentos de tomar el pueblo y especialmente la parte más alta del mismo, fortificada por los franceses en torno a la iglesia, donde permanecían alojados. Su guarnición había rechazado reiteradamente a las partidas de guerrilleros como Pinto, Campillo, Salazar, Padilla y Longa, y nos queda constancia de ataques a Sasamón el 20 de abril de 1811; el incendio general del pueblo a cargo de la guerrilla del 12 de abril de 1812, en que prendieron fuego a la mayoría de las casas del pueblo; el del día 4 de mayo, de Juan Díaz Porlier, en nombre del general Gabriel de Mendizábal, y el último y definitivo, a cargo del guerrillero Santos Padilla, del 21 de julio de 18121.
1 RILOVA PÉREZ, I. / SIMÓN REY, J.: Sasamón, historia y guía artística, Burgos, Dossoles, 2005, pp. 218 y ss.




Estación de observación situada en la localidad de Sasamón.

Muy interesante....
Es la primera vez que leo algo acerca de los efectos de la Guerra de Independencia en Sasamón... realmente muy interesante. Gracias